¿Por qué nos gustan tanto los juegos de azar?

¿Por qué nos gustan tanto los juegos de azar?

Desde hace siglos, las personas buscamos nuestro entretenimiento en juegos de azar. Como bien sabéis, cuando hablamos de azar tenemos tantas posibilidades de ganar como de irnos para casa con las manos vacías. Pero sin embargo, seguimos persistiendo, nos gustan estos juegos. ¿Pero por qué? Para descubrirlo, tenemos que analizar nuestra propia mente y buscar la explicación en la psicología.

Somos optimistas por naturaleza

Esta es la explicación principal. Los seres humanos somos individuos optimistas en esencia. Siempre creemos que esa puede ser nuestra partida, que todo lo pasado no vale y que la suerte esta vez estará de nuestro lado. La persistencia es una de las claves para ganar en los juegos de azar, así que ese optimismo es el que nos puede llevar a la victoria. Creer, insistir y vencer.

Queremos ser ese vecino

Nos ponemos en la situación. Estáis teniendo un mal día en vuestra partida de bingo, pero sin embargo la persona que se sienta a vuestro lado está tachando muchos más números que vosotros en su cartón. Os preguntáis por qué la suerte se ceba con vosotros de esa manera y le sonríe tanto al compañero de mesa. De repente veis que esa persona canta línea, o incluso el bingo. Le toca el premio, y si él ha podido, ¿por qué nosotros no? Jugamos porque queremos ser esa persona, porque vemos cerca el éxito y sabemos que a nosotros también nos puede llegar en cualquier momento.

Creemos que la victoria está en nuestra mano

Y aquí hay parte de razón. Bien es cierto que el azar como tal no da muchas oportunidades para que puedas influir sobre él. Pero también es verdad que en nuestra mano está aumentar nuestras posibilidades de victoria. Sabéis que cuantos más cartones compréis, más posibilidades tendréis de cantar un bingo. Pero también que para ganar hay que creérselo, ir con ilusión y optimismo a la partida. No podremos elegir las bolas que caen del bombo, pero con esa actitud tendremos un punto de ventaja sobre nuestros competidores.

¿Y si no juego y me toca?

Otro de los grandes ingredientes de la ecuación. Somos conscientes de que en cada partida existe un ganador, y que podemos ser nosotros los siguientes que se lleven el gato al agua. Si abandonamos la sala en cierta partida, si ese día no nos apetece ir al bingo… siempre correrá por nuestra cabeza un pensamiento. “Justo ahora que me voy, a lo mejor toca” o “Me podría estar hinchando a premios en el bingo”. No lo queremos dejar escapar y esa es una gran motivación para jugar.

Y a vosotros, ¿por qué motivo os gustan los juegos de azar? ¿Qué es lo que más os gusta de venir a Bingo Costa Verde? Esperamos vuestras opiniones en los comentarios que nos dejéis en redes sociales. O mejor, nos las podéis contar directamente en las salas de Bingo Costa Verde. ¡Suerte!